Ahora que ya tienes claro qué es el branding, vamos a dar un paso más y vamos a empezar a crear la identidad de nuestra marca.
En el post anterior de esta serie mencionamos los puntos necesarios para que tu marca tenga una buena identidad. Pero con este post queremos guiarte y mostrarte punto por punto cuáles son los pasos más importante para que tu marca tenga una identidad clara.
Queremos que disfrutes de crear la identidad de tu marca
En general, la creación del branding va a depender de ti. Tú eres quien va a tener que fijar unos objetivos para tu marca. Quien va a tener que saber a qué público se tiene que dirigir. Cuál es el mensaje que tienes que dar, tu propuesta de valor y cómo la quieres comunicar.
Pero hay varios aspectos en los que puedes contar con ayuda externa si ves que tú no eres capaz de avanzar o sacarlos adelante.
Por ejemplo, puedes contar con un Copy, un community manager que te ayude con las redes sociales o un diseñador gráfico que te ayude con tu imagen.
Puede que pienses que es mucho dinero para empezar y que tú puedes valerte por ti mismo o por ti misma. Pero ten clara una cosa: tu imagen es lo primero que van a ver de tu marca.
Si no tienes conocimiento de diseño, llama a un diseñador gráfico que te ayude en este proceso.
Aún así, hay cosas que vas a necesitar hacer tú y solo tú. Así que coge papel y lápiz, o abre una nota en tu ordenador, y apunta todo lo que necesitas saber para que el branding de tu marca sea todo lo profesional que se merece ser.
5 pasos para crear la identidad de tu marca
1. El nombre
¿Por dónde empiezo? ¿Cómo quiero que se llame mi marca? ¿Tendrá nombre de persona? ¿Realmente me gusta este nombre?
Si estás en proceso de creación de tu marca seguro que te estarás preguntando esto. Y si ya has creado tu marca, seguro que pasaste por ese proceso tedioso o complicado que es el de poner nombre a tu marca.
Y es que seamos realistas: este paso suele costar. A no ser que seas super creativo o tengas muy claro cuál va a ser el nombre de tu marca desde hace años. Entonces ¡enhorabuena! puedes saltarte este paso e ir al siguiente. Pero si eres como nosotras, seguro que los consejos que te vamos a dar te van a ayudar en este proceso.
El nombre de tu marca va a perdurar toda la vida. Y quieres que sea un nombre que te guste, que te llene, que inspire… Vale, vale. Pero lo primero que necesitas tener claro es que no hace falta que le des mil millones de vueltas a este asunto. ¿Cómo? ¿Por qué?
Porque como te dijimos en el post anterior, lo importante en tu marca no es el nombre. Sino, todo el conjunto de cosas que van a crear tu identidad.
Por tanto, dedícale tiempo, sí. Pero no retrases el lanzamiento de tu marca porque no tienes claro el nombre. Aunque ahora no lo tengas muy claro, seguramente le acabes cogiendo cariño con el paso del tiempo. Y sino es así, siempre puedes jugar tu última carta: un cambio de nombre.
Vale, eso no te lo recomendamos mucho. Pero hay marcas que lo han hecho, la mayoría por motivos legales o por su crecimiento, y no les ha salido del todo mal. Recuerda: esto es lo último que te recomendamos. Cuantos menos cambios en el nombre, mejor.
¿Quieres algún tip para el nombre de tu marca? Ahí van unos cuantos:
TIP: Piensa en algo que te inspire. Una canción, un libro, una película, un país, una comida, un color, una flor, un número…
Anota todo lo que se te ocurra. Haz combinaciones de nombres. Quita letras, añade otras. Invéntate palabras. Usa tu propio nombre, o el de tu abuela. O tus apellidos. ¡Todo vale!
Si quieres saber si ese nombre que se te ha ocurrido está disponible o no, te recomendamos que lo escribas en Google e investigues si ya hay alguna otra marca que se llame así, o que vayas a alguna página web donde puedes comprar dominios y lo pruebes. No tardes mucho, no vaya a ser que te encariñes con el nombre y luego resulte que ya tenga dueño o dueña.
2. El logo
Una vez tengas claro el nombre, viene el momento de crear el logo.
Es cierto que el logo es más visual. Pero tiene una ventaja que el nombre no tenía: lo puedes cambiar pasado un tiempo.
Si te has dado cuenta, todas las marcas hacen esto. Según van creciendo o evolucionando, cambian su logo. Es ley de vida. Hay que seguir avanzando.
Por eso, piensa en un logo que te represente y que te guste. Aunque ocurre lo mismo que con el nombre, no hace falta que le des miles de vueltas y dejes estancada a tu marca.
En algún momento, tu marca va a evolucionar, y por tanto, tu logo con ella. Así que, en la mayoría de los casos, tu logo no será eterno.
El logo puede ser simple, con dibujos, abstracto, moderno o clásico. Pero recuerda, sea como sea, tiene que ir acorde a tu identidad.
Si tu mara es una marca joven, actual, moderna, de nada va a servir que tu logo sea clásico. Es lógico, ¿verdad?
TIP: busca inspiración. Los logos de tus marcas o empresas favoritas pueden serte de gran ayuda.
Pregúntate lo siguiente: ¿Cómo son? ¿Qué tienen? ¿Qué dicen de su identidad? Se observador, pero nunca copies.
Antes de decidir, crea muchos bocetos de tu logo. No te quedes solo con el primero.
Y recuerda, si no tienes conocimientos de diseño, cuenta con un profesional.
Tip: Si tu presupuesto aún no te lo permite, te recomendamos la web de Creative Market, donde podrás encontrar logos ya creados y muchas tipografías para que tú diseñes desde cero tu logo.
O sino también puedes encontrar muchos diseños de logos en Etsy.
A continuación te dejamos una selección de logos que nos inspiran o que tienen algo que nos gusta. Si quieres ver más, puedes seguirnos en Pinterest, donde tenemos una carpeta llena de inspiración para ayudarte a crear tu logo.
3. La tipografía
Seguimos creando la identidad de nuestra marca, y este paso viene de la mano junto con el anterior.
Cuando estás creando tu logo ya tienes que saber qué tipografía o tipografías van a ser las que utilices.
Pero piensa que las tipografías no solo van en tu logo. Deberás usarlas en tu web, en tus tarjetas de visita, tus redes sociales, publicidad, etc. Todo lo que hagas tendrá que reflejar tu identidad.
Por eso, no te precipites. Haz una lista con las tipografías que te gustan. Tómate tu tiempo y haz diferentes combinaciones para ver cuáles son las que mejor funcionan juntas.
TIP: no utilices demasiadas tipografías. Con dos o tres serán suficientes.
No queremos marearte mucho con este tema, ya haremos más adelante un post donde te expliquemos mejor cómo funciona este mundo tan grande de las tipografías. Solo recuerda, cuando utilices dos tipografías, no te emociones con las mezclas. Si te decides por una letra más recargada, que la otra sea mucho más simple.
Y, sobre todo, ten siempre presente que todos tenemos que entender la letra.
Aunque ya te lo hemos recordado antes, en la web de Creative Market tienes infinidad de tipografías, incluso con inspiración, para crear tu logo o tu identidad.
4. Los colores
Otro aspecto que está muy ligado a los anteriores es el de los colores.
Este paso es muy especial e importante. Vas a darle vida a tu marca, cobrarán sentido todos los pasos anteriores, y por fin tu identidad se va a definir por completo.
Es hora de pensar en qué colores vas a utilizar para tu marca.
Elegir tu paleta de colores es un proceso creativo muy entretenido. Hay millones de opciones, tantas como tú quieras.
Ocurre lo mismo que ocurría con las tipografías. Tómate tu tiempo para elegir tu paleta de colores. Normalmente estos colores que eliges ahora serán los que te definan, sino para siempre, para casi siempre.
Si te das cuenta, los logos suelen cambiar, pero los colores (o la paleta de colores) se suele mantener con el tiempo.
Es cierto que podrás cambiarlos, pero si tu paleta de colores es en tonos azules, no podrás cambiar de repente a tonos amarillos. No tendría sentido, y despistaría muchísimo a tus clientes.
Y si quieres hacer un cambio tan drástico de colores, lo mejor va a ser hacerlo de manera progresiva. Poco a poco, para que tu cliente no se vuelva loco y piense que tu marca sea otra y por eso deje de acudir a ti para cubrir sus necesidades.
TIP: escoge un máximo de cuatro o cinco colores.
Como lo lees, no hace falta que te vuelvas locos y utilices veinte colores para tu marca. Eso puede despistar muchísimo. Por eso, escoge cuatro o cinco colores principales como máximo. Y juega con ellos. Da vida a tu logo, a tu web, a tus redes, etc.
Siempre puedes escoger dos colores principales y añadir a esta ecuación el blanco y el negro. Estos dos colores son básicos, por lo que no cuentan dentro de tu paleta de colores como tales, ya que siempre están presentes en las marcas.
Tip: que tus colores representen tu marca, tus valores, quién eres y lo que haces.
A continuación vamos a dejarte algunas paletas de colores que hemos creado para nuestros clientes. Todas ellas dicen mucho de su marca, de lo que hacen, de cómo son y de cuáles son sus valores. ¡Inspírate con ellas!





Y si lo tuyo no es crear paleta de colores, no te preocupes, nosotras podemos ayudarte a crear la identidad de tu marca.
5. La inspiración
Seguro que estás pensando que este paso debería ser el primero de la lista, y sí tienes razón. Pero nosotras lo hemos dejado para lo último. ¿Por qué?
Si te has dado cuenta, en todos los pasos anteriores te hemos recomendados que te fijes en tus marcas favoritas, o en páginas webs con Pinterest, Creative Market o Etsy donde, a parte de encontrar recursos, puedes inspirarte también.
La inspiración es un elemento clave a la hora de crear. Sea lo que sea, siempre necesitamos inspirarnos o siempre hay algo que nos inspira, nos mueve y nos hace dar el paso de crear.
Por eso hemos querido dejarlo para el final. No porque sea lo último que tienes que hacer, sino porque es lo primero. Y para que cuando acabes este de leer este post, juntes todo lo que te inspira y empieces con el proceso creativo de tu marca.
La inspiración es algo con lo que nadie puede ayudarte. Tú eres el único o la única protagonista. Tú sabes lo que te inspira y por qué lo hace.
Sal a la calle, recorre tus rincones favoritos de tu ciudad o pueblo, vete a pasear por el mar, el campo o el bosque. Juega con tus hijos o con tu mascota. Lee. Escucha música. Baila. Pinta. Vuelve a ver la serie que tanto te gustó, o tu película favorita, esa que has visto más de cincuenta veces, pero que te sigue gustando tanto o más que el primer día. Viaja. Cocina. VIVE.
Vivir es la mejor inspiración para tu marca. Cuando vives, cuando te das cuenta de los pequeños detalles, cuando haces eso que tanto te gusta o estás con las personas a las que más quieres, es cuando viene la inspiración.
No te quedes solo en tu carpeta de Pinterest. Sal a la vida real y vívela.
Y cuando estés inspirado, apunta en tu libreta o tu nota del móvil lo que te inspira más. Luego puedes ponerle imágenes para representarlo. Pueden ser fotos o dibujos tuyos. O puedes acudir ahora a Pinterest y buscar las fotos que más te representen y crear un moodboard.
Pero nunca, recuerda nunca, te quedes solo con lo que hacen otros. Sé tú mismo. Nunca te compares.
Solo así podrás crear la identidad de tu marca.
Si sigues estos cinco pasos, crear la identidad de tu marca será un proceso creativo fácil, sencillo y del que disfrutarás. ¡Te lo prometemos!
Pero si, aún así, todo este proceso de crear la identidad de tu marca te resulta difícil o no dispones de tiempo que dedicarle, siempre puedes contar con nosotras. Escríbenos y cuéntanos lo que necesitas. ¡Queremos ayudarte!
El proceso de creación de la identidad de tu marca no solo se queda aquí, en el próximo post te contaremos cómo puedes llevarlo a tus redes sociales, especialmente, a Instagram. Porque recuerda, todo lo relacionado con tu marca tiene que tener la misma identidad para que tu público te reconozca y no te abandone.
Y si quieres saber más, mo te olvides de seguirnos en nuestra cuenta de Instagram, donde damos consejos diarios sobre las redes y fotografía para que tu marca no se estanque y siga creciendo.







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